Crimen de asadura

Cancioneiro antropolóxico. Quiroga, Ribas do Sil, Montañas do Lor.

Esta colección é froito do traballo de selección e estudo antropolóxico, que levou a cabo o profesor Xosé Luis Foxo nun espazo que abrangue as denominadas "Terras do Lor e do Sil", é dicir, os concellos de Quiroga e Ribas de Sil principalmente.
Compre destacar a importancia que subxace na recuperación e revalorización da cultura rural popular galega, que neste volume xoga o papel de protagonista. Así mesmo, axuda a reconstruir a identidade do pobo galego, a súa historia e a sua tradición.

Aquí atopamonos con un considerable número de pezas resultado do saber popular: cantigas, documentos fotográficos, partituras, lendas, arrolos, etc. Contextualizado e complementado cun estudo antropolóxico que realiza o autor. O seu uso e reproducción pretende ter vías moi distintas, comezando pola simple curiosidade do visitante da web, ata os centros de ensino e os círculos de investigación de distintos eidos culturais.

A labor de difusión e dixitalización de estas coleccións por parte do Consello da Cultura Galega ten o obxectivo de recoñecer o papel dos sons, das cantigas, e en definitiva, da música. A música que sempre estivo presente no día a día da sociedade, e máis no rural como nos mostran os cantos referidos a actividades de labor, a periodos ou festividades do ano, etc. A obra de Xosé Luis Foxo permite comprender como era o abanico musical das terras bañadas polos río Lor e Sil, ofrecéndonos unha visión esclarecedora a través do seu estudo antropolóxico.

Crimen de asadura


A Vacariza, ENCIÑEIRA (SANTA ISABEL), Quiroga, Lugo

Compilador: Xosé Lois Foxo

Tipo: voces

Contido

Recollida de Isabel Fernández García

Detalles

En un pueblo de Galicia
que la letra lo declara
en el pasado diciembre
tuvo lugar esta infamia.

En una pequeña aldea
de aquella pobre montaña
hija de humildes familias
una joven habitaba.

Esta tomó relaciones
con un mozo postinero
que aunque no era de lejos
habitaba en otro pueblo.

Habló con ella dos años
y cuando le dio la gana
pasó de hablar con ella
y a otra cortejaba.

Entonces aquella joven
por fortuna o por desgracia
otro mozo de su pueblo
intentó de rondarla.

Con interés verdadero
noche y día la rondaba
y seguir las relaciones
como la iglesia no manda.

Pero al saberlo el otro
quiso volver a rondarla
y seguir las relaciones
que tenía olvidadas.

Pero aquella buena moza
sus afectos rechazaba
por sus malos procederes
o porque no le gustaba.

Pero el con mucho afán
de convencerla trataba
y al sentirse despreciado
juró de tomar venganza.

Tú para mí no serás
le dice aquel infame
pero también le aseguro
que no has de ser para nadie.

La joven no hizo caso
y el tiempo fue pasando
hasta que un día fatal
sola se vio en sus manos.

Cogiendo leña en un monte
aquella infeliz se hallaba
cuando aquel león sangriento
sobre ella se abalanzaba.

Es difícil comprobar
lo que allí ha sucedido
solo el cielo y las estrellas
son del suceso testigo.

Sin temer a la justicia
aquel hombre vengativo
con valor y sangre fría
hizo de ella lo que quiso.
Sin escuchar sus lamentos
aquel insensato ser
le arrebataba la vida
de una manera cruel.

Con un sangriento cuchillo
de "riba" abajo la abrió
y muy tranquilo y sereno
la asadura le quitó.

La envolvió en un pañuelo
y con ella se marchó
muy tranquilo para el pueblo
aquel salvaje traidor.

A poco de anochecido
en una taberna entró
y a la señora le dice
que le prepare la cena.

Traigo aquí una asadura
me la tienen que arreglar
que voy llamar un amigo
para que venga a cenar.

Se fue a la casa del novio
que pronto se iba a casar
con aquella buena moza
que el acaba de matar.

Tienes que venir conmigo
esta noche a cenar
y el mozo al oír esto
empezó a desconfiar,
porque sabía que él era
de sus amores rival.

Al momento se prepara
y lo fue a acompañar
y ha llegado a la taberna
se pusieron a cenar.
Como si nada pasara
con toda tranquilidad.

Al terminar la comida
le dice el asesino
- Ahora mal que te pese
tienes que venir conmigo.

A donde estaba el cadáver
engañado lo llevó
- Conoces esta persona
sonriendo le "pergunto".

La mujer que más quería
el mozo así le habló
contemplando aquel cuerpo
que daba pena y dolor.

Pues como al ves a ella
a ti te voy a poner
para que así los dos juntos
paséis la luna de miel.

Déjame hacer un cigarro
te lo pido por favor
y fumarlo contemplando
la mujer de mi ilusión.

Puedes fumarlo tranquilo
le contestó el traidor
y me das otro a mí
y así fumamos los dos.

Metió la mano al bolsillo
para sacar el tabaco
y en vez de sacar tabaco
le disparó varios tiros.

"Asisino" cayó al suelo
dando gritos de dolor
con la pistola en la mano
por lograr su intención.

El mozo atolondrado
para el pueblo se marchó
y a los vecinos dio cuenta
de todo lo que pasó.

La tabernera y otras personas
que allí los vieron cenar
al favor del pobre mozo
todos fueron declarar.

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